lunes, 18 de enero de 2016

Razones y Recetas Para Inlcuir La Cúrcuma En Tu Dieta

Juro que no había planeado la rima... ;) Llevo tiempo queriendo hablaros de la cúrcuma y sus beneficios para la salud, y justo ahora que he encontrado dos recetas para tomarla casi todos los días, creo que es el momento oportuno. ¡Creo que os van a gustar!

I've been willing to write about turmeric and its benefits for a while, and since I just found two delicious recipes using it, I guess the perfect moment is now.



La cúrcuma (turmeric en inglés) es una especia que se extrae de una raíz similar al jengibre y que se utiliza mucho en la cocina hindú. Da a los platos un característico tono anaranjado y un sabor ligeramente picante y exótico.

En los últimos tiempos se ha hablado mucho de ella como una de las superfoods por sus numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Entre ellas, se dice que es antiinflamatoria, antiedad, un potente antioxidante, que ayuda al sistema inmunológico, que puede reducir las probabilidades de enfermedades cardíacas, que reduce el colesterol, que ayuda contra el dolor que produce la artritis, e incluso que puede llegar a ser antidepresiva.

La verdad es que no sé hasta qué punto este tipo de afirmaciones será real, aunque creo que no está de más añadirla de vez en cuando a nuestra dieta. Pero no vamos a comer cocina hindú todos los días y añadirla a la pechuga de pollo a la plancha siempre se nos puede hacer aburrido, ¿verdad?

Pues justo este fin de semana he encontrado en dos blogs americanos dos recetas diferentes:

La primera es para hacer unos chupitos de cúrcuma para tomarlos por la mañana, y la encontré en Because I'm Addicted (pinchad y veréis el post). Es tan sencillo como poner en la batidora 1 taza y media de agua de coco -yo usé agua del grifo y me salieron muy ricos-, un trozo de jengibre, otro de cúrcuma -yo la usé molida, porque es la que compro en Mercadona y la que uso en casa-. Se bate todo, se cuela y se añade el zumo de medio limón y una o dos cucharadas de miel. Se remueve bien y listo para tomar. La cantidad da para varios chupitos, así que guardad lo que sobre en un tarro bien tapado en el frigorífico. Aquí tenéis cómo me quedó a mí:


La segunda receta la encontré en Joy the Baker, y es para hacer una especie de infusión. No estaba yo muy convencida de que me fuese a gustar mucho, y sin embargo me encantó y me pareció perfecta para tomarla en invierno, calentita y perfecta para ayudarnos a combatir los resfriados de esta época. Tan sólo hay que mezclar en una taza una cucharada de miel, media cucharadita de cúrcuma molida, el zumo de media lima o limón, y un poco de pimienta negra. Después, se añade agua hirviendo y se remueve todo. 

En fin, si probáis alguna de estas recetas me contáis qué os parecen. 

¿Conocíais esta especia? ¿La usáis para alguno de vuestros platos?