lunes, 4 de agosto de 2014

Proyecto Fit 2014. Receta: Pizza de Coliflor

Una de las cosas que más me está gustando de mis investigaciones para nuestro #ProyectoFit2014 es la cantidad de recetas fit y healthy curiosas y ricas que estoy encontrando. Una de ellas, la pizza de coliflor. Y no hablo de ponerle esta verdura a la pizza, sino de hacer la propia base con ella. Como leéis. Mirad.

One of the things I'm loving most of my research for our #FitProject2014 is the healthy, fit and tasty recipes I'm founding out there. One of them, this cauliflower pizza. And I'm not saying that we are adding this vegetable to our regular pizza. We are making the pizza with it. Look.




Pues eso, vamos a hacer la base de la pizza con coliflor. Y os aseguro que ni se nota el sabor, ni huele al cocinarse. Nos va a salir una base súper rica y bien sana. Vamos allá.


En primer lugar, picamos o rallamos media coliflor cruda (yo usé la picadora, pero se podría hacer a mano o con el rallador manual) y la ponemos en un bol grande.


Rallamos también unos 200-300 gramos de queso mozzarella, emmental o maasdam (es el que yo usé porque en el mercado no tenían otro, y quedó muy bien) y lo mezclamos con la coliflor.


Añadimos a la mezcla dos huevos. Debo decir que yo añadí dos o tres yemas más que tenía reservadas de cuando hice las tortitas de avena.


Añadimos también una cucharada de cúrcuma, sal, orégano y pimienta al gusto. Incluso hay recetas que incluyen ajo muy picado, pero yo preferí no añadirlo.


Por último, se añade una cucharada sopera de aceite de oliva, y se mezcla todo muy bien. Si la masa no queda muy compacta, se añade un poquito más de aceite hasta que tenga la textura adecuada.


Entonces, se forra una bandeja de horno con papel de hornear y se extiende la masa dándole la forma deseada, con un grosor de 1cm aproximadamente. Se introduce en el horno a 180º durante 20 minutos por arriba y por abajo, y se pone 10 minutos más por arriba sólo, hasta que esté dorada. Después, sólo hay que ponerle encima los ingredientes que queramos, como a una base de pizza normal, y se mete en el horno unos 20 minutos más.


Et voilà! Una pizza casera deliciosa, sana, sin gluten ni harina refinada, con un índice glucémico más bajo que las normales y llena de nutrientes y fibra. La mía, por cierto, tenía tomate frito, queso, bacon y champiñón. Que no todo va a ser verdura... ;)