lunes, 28 de julio de 2014

Mi Beauty Day con Elle y Nivea

Ayer por fin me mandaban el enlace a la publicación de la increíble experiencia que viví la semana pasada y que me moría por contaros: mi Beauty Day con Elle y Nivea. Un recuerdo que quedará para siempre en mi memoria y que quiero compartir con vosotr@s.

Yesterday I received the link to the publication of the experiencie I lived last weekend and I was dying to talk to you about: my Beauty Day with Elle and Nivea. An unforgettable memory I'll always have and I want to share with you.


La historia comenzó hace unas semanas, cuando Elle y Nivea convocaron un concurso en el que había que mandar una receta healthy en la que la miel y/o el cacao fueran protagonistas. Se me ocurrió mandar la receta del pudding de semillas de chía y chocolate que ya os enseñé aquí hace no mucho, y para mi sorpresa resulté ser una de las dos ganadoras.

El premio: una noche en una de las suites presidenciales del hotel Westin Palace de Madrid, un desayuno healthy y una visita al centro de belleza Felicidad Carrera para recibir un masaje corporal y una manicura y pedicura personalizadas. Vamos, una maravilla.


De la suite en el hotel, poco que deciros. Que era enorme, increíblemente confortable, y que estuve a punto de emular a Julia Roberts en Pretty Woman con la bañera. Además, la atención del personal fue insuperable (la que se espera para un hotel de estas características, por otro lado, pero que siempre es bien recibida).

A la mañana siguiente el equipo de Elle, encabezado por la estilista Bárbara Garralda, venía a mi habitación para dejarme lista (maquillaje, peluquería...) y hacerme unas cuantas fotos. Fue genial sentirse modelo por un día, y más con unas profesionales que me hicieron sentir cómoda en todo momento.


Después de un desayuno maravilloso que nos sirvieron en la suite (fruta fresca, té, tortitas, yogur con frutas y cereales...), un coche nos esperaba a la otra ganadora y a mí para llevarnos al centro de belleza Felicidad Carrera. Antes, unas cuantas fotos en la puerta del hotel. Era muy cómico ver a la gente parada mirando con curiosidad por saber quiénes eran esas dos chicas a las que fotografiaban en la puerta del Palace. Hubo hasta quien hizo fotos con su móvil. Inocente...


En el centro Felicidad Carrera la atención fue insuperable y muy profesional. Primero, un peeling y un masaje corporal para dejarnos la piel como la seda. Después, manicura y pedicura a nuestro gusto. Os imagináis como salí de allí, ¿no?



Por cierto, a la salida del centro de belleza y antes de llevarnos de vuelta al hotel nos recibieron con dos bolsas de Nivea llenas de productos corporales que ya estoy usando y de los que os hablaré pronto. Hacía tiempo que no tenía una piel tan suave, nutrida y brillante. Una delicia de cacao y miel.

En definitiva, y como os decía, una experiencia que no se me olvidará en la vida y que estaba deseando contaros. Os dejo el link a la publicación en la web de Elle donde podréis ver mejor las fotos, las declaraciones y todo lo vivido un poco más desarrollado.