miércoles, 22 de junio de 2016

7 Trucos Para Proteger Tu Piel (Bien) Del Sol

Sabes que el sol es, además de un gustazo, perjucicial para la salud de tu piel si no lo tomas correctamente, pero a veces te da pereza o se te olvida protegerte, ¿verdad? Pues tranquila que te traigo unos trucos para proteger bien tu piel del sol. De una vez por todas.

You know that sun bathings are, apart from relaxing, bad for your skin if you don't take them properly, and sometimes you forget to protect your skin or feel lazy to do it, right? Well, here you have some tips in oder to enjoy the sun without the risks. Once and for all.


 
Todos sabemos ya los peligros que tiene el sol para nuestra salud, y que proteger la piel de los rayos es fundamental para evitar no sólo el envejecimiento sino también enfermedades graves como el melanoma. Pero a veces la pereza o la dejadez nos juegan malas pasadas, así que he recopilado varios trucos que pueden hacer que nunca más hagas pasar a tu piel por el mal trago de una quemadura o algo peor.

Elige bien tu tipo de protector, según tus gustos. Hay gente a la que ponerse crema en el cuerpo no es lo que más le gusta. Que si le da "repelús", que si queda muy pegajosa, que si se tarda un montón en absorber... Bien, pues no será porque no hay opciones en el mercado hoy en día. Si tienes la piel seca, las cremas y leches de toda la vida protegen e hidratan al mismo tiempo (como la nueva versión de Nivea de este año). Si las cremas no son lo tuyo, elige sprays que tienen una textura súper ligera, son transparentes, refrescan y se aplican en un pispás. Hay incluso aguas protectoras. Yo personalmente prefiero los aceites porque dejan la piel súper hidratada y permiten conseguir un moreno rápido, duradero e intenso, sin descuidar la protección porque hoy en día los hay hasta con SPF50 (el que yo uso, de Babaria, del que os hablé hace tiempo, además tiene un olor delicioso y lo hay de coco, de aceite de argán, de monoï...). Incluso tenemos protectores solares faciales con algo de color y hasta maquillajes especiales para las más presumidas (de Avéne, La Roche-Posay, Vichy...). Puedes comprar tu protector solar en la farmacia o parafarmacia, en la perfumería o incluso en el supermercado. Y, en cuanto a precios, tienes de todos los rangos según tu presupuesto. Eso sí, yo no descuidaría la salud por unos euros...

Aplícate el producto correctamente y en el momento adecuado. Esto es, al menos media hora antes de la exposición solar, y antes de ponerte el bañador, completamente desnuda, para asegurarte de que pones crema en todos los rincones de tu cuerpo que van a exponerse al sol. Lo que yo hago, si voy a la playa o la piscina por la mañana, es ponerme el protector nada más levantarme y desayunar mientras hace efecto. 


Reaplica el protector cada vez que salgas del agua o cada dos horas. Reconozco que esta es la parte que más pereza me da y más incumplo. Fundamentalmente porque si estoy en la playa y tengo algo de arena en el cuerpo, no me gusta rebozarme cual croqueta con la crema. Pero tengo la solución: lleva un spray de agua termal en la bolsa de la playa (por si no hay una ducha en la que aclararte) para limpiar la piel de arena y cloro antes de reaplicar el protector. Y lleva también protector en stick, que es más cómodo de reaplicar y da menos pereza -sobretodo en la cara-.

Recuerda proteger las zonas olvidadas. Me estoy refiriendo al cuero cabelludo, las orejas, los empeines, las axilas, los dorsos de las manos, el interior de los dedos... y en general esas partes que de repente descubrimos quemadas después de un día en la playa o la piscina a pesar de habernos puesto protector. Y eso es porque no nos acordamos de ellas porque no las vemos o están poco accesibles. ¿Sabías que la mayor parte de lesiones cancerosas producidas por el sol aparecen en el labio inferior, las orejas y el cuero cabelludo? Pues eso. 
 
Usa productos post solares. Estos ayudan a recuperar la piel después de la exposición, devolviéndole la hidratación perdida, la firmeza y la tersura. Para la cara, usé hace un tiempo un serum de Ladival que me gustó mucho, y para el cuerpo hoy en día tenemos muchas opciones. Incluso algo tan natural como el aceite de coco nos viene de perlas.


Incorpora a tu rutina de belleza productos con vitamina C. Esta vitamina ayuda a producir colágeno y a combatir los radicales libres y la oxidación, por lo que viene genial cuando exponemos la piel al sol. Hay quien afirma incluso que potencia los efectos de los protectores solares. Eso sí, para evitar posibles manchas, mejor aplicar estos productos por la noche.

Toma alimentos que te ayuden a proteger la piel. Sobretodo los que están cargados de vitaminas A, E y C y ácidos grasos Omega 3 y 6. Pimientos rojos y verdes, cítricos, tomates, sandía, aguacate, frutos secos, aceite de oliva, frutos rojos, zanahoria, brócoli, espinacas... También esta bien tomar suplementos especiales para preparar la piel ante el sol y potenciar el bronceado, como las cápsulas de Sandoz Solar Intensivo Antiox, con carotenoides, coenzima Q10 y Red Orange Complex.

Aparte de estos trucos, no está de más recurrir al sentido común cuando del sol se trata, y con ello me refiero a no tomar el sol en las horas centrales del día (aunque reconozco que esto es difícil), no tumbarse cual lagartija al sol a "torrarse" y optar mejor por dar paseos -que además nos proporcionarán un bronceado más uniforme-, alternar el sol con la sombra cada cierto tiempo, ponerse siempre gafas de sol con cristales homologados, etc.

¿Cuál es vuestra relación con el sol? ¿Os encanta, o lo evitáis? ¿Qué hacéis para estar bronceadas pero protegidas?