viernes, 27 de noviembre de 2015

#ProyectoFit2015: Ayuno Intermitente ¿El Método Definitivo Para Perder Peso?

Hace un tiempo vengo leyendo y escuchando en muchos sitios las supuestas bondades del ayuno intermitente para perder peso -y no solo eso-. ¿Será que debemos olvidarnos de todo lo que hemos aprendido hasta ahora? Nutricionistas en la sala, ilustradnos, por favor.

I've been hearing about intermittent fasting and its benefits for a while now, and it seems it can be the definitive way to loose weight. Should we forget about everything we've learnt 'till now?

[Foto de base: primaldocs.com]

Ahora que nos habíamos aprendido que para controlar nuestro peso desayunar es súper importante, que no hay que pasar hambre, que debemos comer cada 3 horas (algo sano, se entiende) para mantener nuestro metabolismo activo y que debemos cenar siempre -de manera ligera-... llegan y nos dicen que hacer un ayuno intermitente es la panacea no sólo para adelgazar y mantener los kilos a raya, sino también para ganar masa muscular, alcanzar un mayor rendimiento físico y reducir nuestro porcentaje de grasa corporal. ¿Qué pasa aquí?

Comencemos por el principio: el ayuno intermitente (intermittent fasting en inglés) consiste en ingerir a lo largo del día las mismas calorías y alimentos que en una dieta normal, pero en un espacio reducido de tiempo. Es decir, tan sólo podemos ingerir esas calorías y alimentos entre ciertas horas, y el resto no debemos comer nada -ni beber algo que no sea agua-. Para hacerlo, deberíamos desayunar tarde, comer y cenar temprano. Hay quien reduce esa ventana de tiempo en la que se puede comer a 8 horas así que, por ejemplo, hay que desayunar a las 11:00, comer a las 14:00 y terminar de cenar a las 19:00. Y si se toman snacks, ingerirlos entre esas comidas. Vamos, que se tiran las ocho horas moviendo el bigote.

¿No os suena un poco loco?

Sus defensores dicen que una de sus mayores ventajas es que ayuda a perder peso -o controlarlo- sin necesidad de seguir dietas o reducir las calorías que se ingieren en total.

¿Y por qué? Pues leo en este post que porque, cuando el cuerpo no está en estado de ingerir y procesar alimentos (que se supone que es desde que estamos comiendo hasta entre 3 y 5 horas después), los niveles de insulina bajan y le es más fácil quemar calorías y grasa. Y si dicho estado -que se alcanza unas 12 horas después de ingerir la última comida- lo alargamos con un ayuno intermitente, más calorías y más grasa quemará.

Que alarga la vida, que reduce las posibilidades de contraer enfermedades como el cáncer... esto ya me parece demasiado para atribuirlo al ayuno intermitente, ¿verdad? Pues hay quien lo afirma.

Con el ayuno intermitente, algunas personas reducen sus comidas a dos al día, un desayuno y una merienda-cena. No es por nada, pero por mucho que digan que ingieren las mismas calorías que con una forma de comer normal, creo que es difícil agruparlas en sólo dos ingestas sin quedarnos híper llenos, ¿no? Será entonces que, como al final realmente se ingieren menos calorías, por eso se pierde peso...

Sinceramente, no me parece la forma más sana de perder peso o de mantenerlo, además de que creo que nuestra agilidad mental puede verse mermada si no alimentamos nuestro cerebro correctamente. Pero también os diré que mi chico lo hace (lo hace sin saberlo, pero es que él dice que no desayuna porque le sienta mal y como come a las 16:00 al final está en ayuno desde que terminamos de cenar a las 0:00 -tenemos estos horarios raros de la hostelería...- hasta que vuelve a comer, con lo cual pasa 16 horas sin probar bocado) y el chaval tiene una figurita que ya quisieran muchos ;)

En fin, como decía al principio, me gustaría que algún/a entendid@ en la materia nos ilustrara un poco sobre el tema, para saber si tenemos que cambiar completamente nuestros hábitos alimenticios o seguir como hasta ahora...

¿Qué pensáis vosotr@s de esto del ayuno intermitente? ¿Lo conocíais?