lunes, 31 de marzo de 2014

Proyecto Fit 2014: ¿Cuál es el mejor momento del día para entrenar?

Aunque nuestras obligaciones diarias nos condicionan a la hora de decidir cuándo entrenar la mayor parte del tiempo, más de una vez me he preguntado si es mejor hacerlo por la mañana, al caer la tarde o a mediodía. Y hay opiniones para todos los gustos. Al final lo importante es hacer lo que tu cuerpo te pida, pero he encontrado información interesante según nuestros objetivos...

Although our schedules can determine when we can workout most of the times, there are serveral opinions about this subject. Is is better to workout in the morning, at night, at our lunch break? Here is some interesting information...

 
Hay quien tiene fuerza de voluntad para levantarse temprano y entrenar antes de comenzar la jornada. Hay quien sólo puede hacerlo en la pausa para comer que tiene en el trabajo. Y hay quien únicamente puede hacerlo una vez ha terminado sus obligaciones diarias, al caer la tarde. En esos casos no nos queda otra que ceñirnos a  lo que tenemos, pero veamos las ventajas de hacerlo en cada caso:

Entrenar por la mañana nos permite desperezarnos y empezar el día con energía. Nos ayuda a activar el metabolismo para el resto de la jornada, de manera que estaremos quemando más calorías. Nos hace tomar reservas del cuerpo, pues se entrena en ayunas y el organismo tiene que tirar de lo que tiene acumulado para trabajar (eso sí, es fundamental desayunar después). Nos permite olvidarnos de esa "obligación", de manera que ya tenemos resto del día para hacer lo que tengamos que hacer. Y además, nos ayuda a trabajar nuestra fuerza de voluntad, cosa podremos aplicar a otros momentos de la vida. Eso sí, a veces al despertarse uno no tiene toda la energía necesaria para el entrenamiento que tenía pensado hacer, por eso es mejor planificar éste para que no requiera mucha fuerza, por ejemplo. Si queremos perder peso entrenar por la mañana es lo ideal por lo que os decía de que el cuerpo tira de las reservas, pero hay que tener cuidado para no forzar mucho la máquina.

Cuando entrenamos en la pausa para comer, aprovechamos el tiempo al máximo. Nos despejamos de la jornada laboral y afrontamos mejor la segunda parte de ésta. Comemos mejor (normalmente, cuando uno hace ejercicio, tiende a comer más sano después). Es un buen momento para hacer entrenamientos que requieran energía como el aerobic, el spinning, la zumba, el HIIT, las máquinas...

Por otro lado, entrenar al terminar el día es efectivo para despejar la mente, para liberar el cuerpo de las tensiones de la jornada, para consumir las calorías que hemos ingerido en el desayuno, la comida y la merienda, y para llegar cansados a la cama y dormir mejor. No obstante, conviene hacerlo no demasiado tarde para no activar mucho el cuerpo, pues eso nos impediría dormir bien. Es el mejor momento para correr, hacer una clase de pilates o yoga, o para entrenar la fuerza con máquinas o nuestro propio peso.

Yo he entrenado en todos esos casos en diferentes momentos de mi vida, y la verdad es que a todas les encuentro ventajas. Ahora lo hago casi siempre por las mañanas al levantarme, pero si algún día no he podido hacerlo no me importa que sean las 14:00, las 19:00 o las 21:00. El caso es entrenar... 

¿Cuándo preferís entrenar vosotr@s? ¿Estáis condicionad@s por vuestras obligaciones diarias, o podéis decidir cómo emplear vuestro tiempo?