viernes, 28 de febrero de 2014

Proyecto Fit 2014: ¿Por qué conviene cambiar de rutinas a menudo?

Puede que os haya pasado: después de un tiempo entrenando en casa, en el gimnasio, haciendo vuestras clases, dejáis de ver resultados. Vuestro cuerpo no responde tanto al trabajo y deja de mejorar. ¿Por qué pasa esto y cómo evitarlo?

Maybe you have noticed this: after a while, your body stops improving after your workouts. Why and, mostly, how to avoid this to happen?


La idea es bastante sencilla de entender. Imaginad algo que hagáis todos, absolutamente todos los días: ir a trabajar siguiendo la misma ruta, lavaros los dientes, poner el lavavajillas... ¿No es cierto que a veces, después de haberlo hecho, os dais cuenta de que ni siquiera habéis sido conscientes de cómo lo habéis hecho, como si hubiérais puesto un piloto automático? Pues a los músculos les pasa algo parecido. Cuando hacen siempre el mismo ejercicio es como si dejaran de esforzarse tanto por hacerlo. Por un lado, porque ya están entrenados para hacerlo y por otro porque ya no supone ninguna "novedad" para ellos.

Sin embargo, si "sorprendemos" a nuestro cuerpo con nuevos ejercicios y rutinas, nuestos músculos seguirán siempre trabajando y esforzándose y, por tanto, mejorando en su rendimiento y en su apariencia. Además, esto hará que quememos también más calorías y más grasa, pues el organismo se esforzará más. Esto es la base de los entrenamientos HIIT, como sabéis, pues constantemente se está cambiando de ejercicio y de intensidad. Y un último beneficio de estos cambios se da a nivel mental: el aburrimiento no se apoderará de nosotros y mantendremos nuestra mente estimulada y joven al obligarla a aprender y practicar nuevos movimientos.

Os cuento una historia. Hace unos años llegué a estar obsesionada con ir al gimnasio. Iba 6 días a la semana y siempre, siempre, hacía ejercicios de cardio durante 45 minutos (step, elíptica, spinning, cinta de correr) y algunos de pesas. Y os aseguro que, aparte de no ser bueno para la salud mental ni física, no es que estuviera en mi mejor momento a nivel estético. Y fue por este motivo. El cuerpo, además de descansar, necesita variar en sus entrenamientos.

Por todo esto yo intento enseñaros siempre nuevos ejercicios y disciplinas, dentro de lo que cabe. Rutinas HIIT diferentes, ejercicios combinados, yogalosophy... (haced click en cada una de ellas para ver los posts). Lo importante es variar.

Lo que algunos expertos proponen es hacer una especie de escala de color según los tipos de ejercicio. Por ejemplo, los ejercicios HIIT van en rojo, los de cardio (elíptica, correr, nadar...) en azul, los de tonificación en verde, los de tipo yoga y pilates en amarillo... Y se intenta que en cada semana se haga al menos una sesión de cada color para asegurarse de trabajar el cuerpo desde todos los frentes.

A mí me parece una idea buenísima, e intento además llevarla a la práctica. A veces porque el cuerpo no me responde a otra rutina HIIT y, en lugar de quedarme sin entrenar, prefiero hacer uno más suave pero también beneficioso.

¿Qué os parece esta idea? ¿Hacéis algo parecido con vuestros entrenamientos? ¿Habéis notado alguna vez ese estancamiento?