martes, 23 de julio de 2013

Receta: Tarta de Coco

La de tiempo que hacía que no os ponía una receta... Pues seguro que la espera merece la pena. Quien ha probado este bizcocho-tarta que hice el viernes me ha dicho que está de muerte (con la boca llena). Buen provecho. PD: Está visto que la decoración de tartas no es lo mío, pero prometo mejorar.

Those who had tasted this cake I made last Friday assured me it was absolutely delicious. Bon appetit! PD: I'm not the best decorating cakes, but I'll work on it.



En un bol, mezclar con las varillas a velocidad media 350gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente con dos tazas de azúcar. Después, añadir de uno en uno cinco huevos, batiendo cada vez. Añadir tres cucharaditas de extracto de vainilla y mezclar.


En un bol aparte, mezclar tres tazas de harina, una cucharadita de levadura, media cucharadita de bicarbonato y media cucharadita de sal.


Añadir la mezcla de harina a la de huevos, azúcar y mantequilla en tres veces, alternándola con una taza de leche (explicación: añadimos un poco de la mezcla de harina, batimos; añadimos un poco de la taza de leche, batimos; y así hasta que hayamos mezclado todos los ingredientes). Después, repartir la masa resultante en dos moldes engrasados y enharinados (yo usé dos desechables).
 

Meter en el horno a unos 170º durante 45-55 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y al meter un cuchillo salga limpio. Dejar enfriar en un rejilla media hora y después sacarlos de los moldes para dejarlos enfriar en la rejilla otra media hora.
 

Por otro lado, haremos el "frosting" mientras se hornea el bizcocho. En un bol, mezclad 200-250gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente con 400-500gr de queso tipo Philadelphia, mejor usando una cuchara de madera que las varillas (esta imprecisión en las medidas es porque yo lo voy probando hasta que doy con el sabor que me gusta). Una vez bien mezclado añadid dos tazas de azúcar glass y una cucharadita de extracto de vainilla y mezclad de nuevo. Reservad en el frigorífico. 


Cuando tanto las bases del bizcocho como el frosting estén fríos, montaremos la tarta. Cortad la parte de arriba de cada uno de los bizcochos (yo las usé para hacer otra mini tarta con el frosting que me sobró).  Poned en el plato que usaréis para presentar la tarta una de las partes, con el corte hacia arriba, y hacedle unos cortes con el cuchillo. Después, poned una capa de frosting (sin miedo, que sea generosa).


Montad encima la otra parte del bizcocho, y hacedle de nuevo los cortes con el cuchillo. Ahora, añadiremos un glaseado que habremos hecho de la siguiente manera:


En un cazo, se pone a hervir una taza y media de leche de coco con 1/3 taza de azúcar bien mezcladas. Remover de vez en cuando y, cuando esté hirviendo, bajar el fuego y dejarlo cocer unos diez o veinte minutos, hasta que haya reducido a la mitad más o menos. Esta mezcla es la que pondremos sobre el bizcocho para empaparlo bien. Yo lo puse sólo a la parte de arriba, pero creo que es mejor ponerlo a las dos partes.


Por último, decorad toda la tarta cubriéndola con el resto del frosting por arriba y los laterales. Si además le ponéis unas fresas o cerezas como hice yo (a sugerencia de mi maridín, que es mu apañao), mucho mejor. Y lista.

Os aseguro que a todo el mundo le ha gustado,  es fácil de hacer aunque aquí veais tantos pasos. Me parece ideal para ponerla como merienda (como postre también, pero es bastante contundente). Si la hacéis contadme, por favor.