viernes, 3 de mayo de 2013

Lava Correctamente tu Cabello

Puede sonar un poco tonto, pero lo cierto es que no todo el mundo se lava correctamente el cabello. Mojar, aplicar champú, enjuagar, y listo. Vale. Pero, ¿lo hacemos de la manera correcta? ¿Lo haces tú?


Lo primero, obviamente, sería mojar el cabello, ¿verdad? Pues no. Lo recomendable, antes de eso, es desenredar muy bien tu pelo antes, para que te cueste menos aplicar el champú y el acondicionador o mascarilla y desenredarlo después del lavado.

Ahora sí, tocaría mojar el pelo. Se debe mojar completamente, pues no es recomendable aplicar el champú sobre el pelo semiseco. Además, debemos usar el agua templada, no demasiado caliente, para que la cutícula del pelo no se abra y se vuelva más quebradizo (además de que, si llevamos el pelo teñido, perderá el color antes).


A la hora de aplicar el champú, que elegiremos en función de las necesidades de nuestro cabello -para mí esto siempre es un poco lío, porque tengo el pelo graso pero fino y teñido, así que alterno los diferentes tipos de champú en cada lavado-, pondremos la cantidad aproximada del tamaño de una nuez. Después de frotarlo en las manos, lo aplicaremos en el pelo.

Se empieza frotando (sin hacerlo muy fuerte y sin usar las uñas) en la parte de arriba de la cabeza. Después, pasamos a las sienes y la nuca, y finalmente limpiamos los medios y puntas, que generalmente no necesitan mucho lavado porque no suelen tener tanta grasa o suciedad como la raíz -salvo que llevemos productos de peinado-. Es bueno dar en ese momento un masaje con las yemas de los dedos para activar la circulación del cuero cabelludo y que al pelo le lleguen más nutrientes. Entonces, podemos dejar actuar el champú o aclarar y aplicar una segunda mano si nuestro pelo lo necesita.


Lo que sí se debe hacer es desenredar un poco el pelo, aunque sea con los dedos, mientras tiene el champú puesto. Así se desenreda mejor después.

Posteriormente, le toca el turno al acondicionador o mascarilla. Se debe usar acondicionador en cada lavado -yo lo uso sin aclarado porque ahorro tiempo y agua- y mascarilla al menos una vez a la semana. Lo ideal es secar un poco el pelo con una toalla antes, para eliminar el exceso de agua, y entonces aplicarlo. Se deja actuar el tiempo indicado y, a ser posible, se peina el pelo con un peine de púas anchas antes de aclararlo para que penetre mejor en el pelo (yo este paso me lo salto porque no hay nada que me de más ascazo que los pelos que se quedan en el peine ¡agggggggggggggghhh!).

Por cierto, que ni acondicionador ni mascarilla se deben aplicar en la raíz, pues la engrasarían y además esa zona del pelo es la más nueva y lo normal es que no necesite tanta nutrición.

Finalmente, aclaramos muy bien el pelo. Pero muy, muy bien. Los residuos dejan el pelo mate, apelmazado y casi como si no lo hubiéramos lavado. Como decía antes, con agua tibia. Y si podemos aguantar, finalizamos con agua fría para cerrar las cutículas del cabello.

Con una toalla envolvemos el pelo sin frotarlo, pues en ese momento está muy débil, y la dejamos hasta que se seque lo más posible. Hay que tener en cuenta que, si el pelo está muy mojado y le aplicamos el calor del secador, ese agua que tenga llegará a temperaturas muy altas y lo estropeará mucho más que si casi no tiene humedad.

El desenredado tenemos que hacerlo con cuidado, mejor si es con un peine de púas anchas, y empezando por las puntas para no partir el pelo. A mí me ayuda mucho usar el acondicionador sin aclarado o un aceite como Moroccanoil, pues el pelo se me desenreda súper bien a pesar de lo fino que es, y se queda muy, muy suave.


Para terminar, podemos aplicar un producto protector del calor si vamos a usar alguna herramienta de peinado tipo plancha o tenacilla.

En fin, después de este rollazo que os he metido, vuelvo a preguntar ¿lavas correctamente tu cabello? ¿Tienes algún truco que contarnos?