martes, 5 de marzo de 2013

Viaje relámpago a Barcelona

Este pasado fin de semana, como habréis visto por mi Instagram y Facebook personal, hemos tenido la oportunidad de viajar a Barcelona para asistir a los entrenamientos de la Fórmula 1.

Yo ya conocía el ambiente porque trabajé el año pasado en el Gran Premio de Valencia y la verdad es que es genial, pero cuando vas como invitada y te llevan en palmitas a todos lados, la cosa cambia. Por eso os traigo algunos detalles de la escapada, para que toméis nota de lugares que merece la pena conocer.

En primer lugar, si podéis (ni idea de precios), tenéis que alojaros en el Hotel W (le llaman Wela allí). Espectacular. Con un aire súper moderno, personal encantador y unas habitaciones de caérsete la mandíbula cuando entras por su decoración y, sobretodo, sus vistas:

 Dan ganas de montarse una fiestecilla, ¿eh?

 Lástima no haber podido disfrutar más de esa habitación. Se nos queda para otra ocasión. Como véis, para el viaje en AVE llevé un look cómodo y calentito.
 
Tarde-Noche de lujo. Una revista, increíbles vistas, buena música, y mejor compañía. ¿Se puede pedir más?

Otra cosa que me gustó mucho del hotel, aparte de su desayuno, fueron los productos de cortesía de la habitación. En el hotel está el Bliss Spa, famoso por sus tratamientos faciales, corporales y de mani-pedi, que yo me quedé sin probar por falta de tiempo y de guita, y por eso las amenities de la habitación son de la misma marca:

Me encantó este limpiador facial con partículas microexfoliantes. Ya es raro que en un hotel tengan limpiadores faciales, pero que encima sean buenos, ya es extraordinario (llamadme cateta).

No me gustaron tanto, sin embargo, estos discos limpiadores y desmaquillantes para ojos. Para mí que estaban secos, porque no me quitaron nada. Llamadme cateta otra vez.

Otra cosa espectacular del hotel -y que está teniendo mucho éxito- es su club, Eclipse. Situado en la planta 27, ofrece unas vistas impresionantes y un ambiente exclusivo tanto por su decoración como por su público. Vamos, como Suite, pero en Barcelona y un poco más alto... ;)


Por la noche nos llevaron a cenar al restaurante Shôko, un multiespacio donde puedes cenar, tomar una copa y acabar a las tantas porque se pone hasta la bandera. Me gustó la decoración y el concepto, pero no tanto el público (mucho guiri y jovenzuel@, que una ya tiene una edad) ni que pusieran las copas en vaso de tubo y en una mesa con manteles como en la barra libre de una boda.


Y al día siguiente, con el madrugón correspondiente, nos llevaron al circuito de Montmeló.  Ambiente de carrera, gente por todos lados, sonido ensordecedor... En fin, Fórmula 1 en estado puro. Como os podéis imaginar, me encantó. Nos encantó.

Nos dieron una vuelta en bus justo al lado de la pista, y pudimos ver detalles tan bonitos como este, o los coches pasar a nuestro lado en los entrenos. Genial.

Un paseíto por el pitlane para ver de cerca los coches, los boxes, los sitios de los ingenieros... Como veis, llevé también un look cómodo, con bailarinas, vaqueros y manga francesa porque hacía una temperatura relativamente suave. Ah, y sin olvidar la cámara (aunque la muy z... decidíó ponerse rebelde y borrar ella solita al final del día toooodas las fotos que habíamos hecho; bendito iPhone que me permitió hacer otras muchas...)


También tuvimos la oportunidad de visitar por dentro el box de Ferrari, aunque lógicamente poco pudimos ver porque es alto secreto...


Y qué decir del lounge de Philip Morris, nuestros anfitriones. Nos cuidaron hasta el último detalle con cosas como este cóctel elaborado para mí por los chicos del Martini Dry. Estaba bueníhimohhhh!!!

En fin, que fue una escapada súper rápida pero la disfrutamos mucho. Otro buen recuerdo para traer a la memoria cuando estemos pringados trabajando...

As you have maybe seen at my Facebook and Instagram profile, last weekend we went to Barcelona in a fast trip to attend to Formula 1 trainings. I had been before at Formula 1 Grand Prix at Valencia last year, but when you go as a guest and your hosts are so kind to you, the thing is much better. So, here are some details from this trip, so you can take some ideas for you.

First of all, if possible (I don't know anything about prices and rates), stay at W Hotel. Amazing deco, lovely staff and incredible rooms, not only for their decoration but for their views, too. The Bliss Spa is at the hotel, and even I couldn't try any face, body or mani-pedi treatment, I did could try some of their products because they offer them as amenities. I loved this face wash but not this eye make up remover pads. Call me bumpkin, but I think they were too dry.

Another amazing thing at W Hotel is its club, Eclipse. At 27th floor, it offers marvelous views and an exclusive atmosphere because of its public and decoration. Just like Suite, but in Barcelona and a bit more higher. ;)

At night, they took us to Shôko to have dinner. A modern club where you can eat something, have a drink and stay all night long because it gets jammed. I liked the concept and the decoration, but not so much the audience (so young and lots of "guiris") and the way they served the drinks (in tube glasses and as if we were at a wedding).

The following day, after getting up really early, they took us to Montmeló Circuit. We felted Formula 1 feelings so close. Lots of people, noise, racing... We loved it. They took us on a bus so close to the truck, so we could see special details like these wheels and the cars going ahead very close to us. Great.

Then, a walk at the pitlane, so we could see the cars, the boxes, the ingeneers places... I was wearing a very casual and comfortable look, just as for the train. Flats, skinny jeans, french sleeves... And camera, of course, even the d... decided by itself deleting all the pictures we had taken during all the day; at last I had taken lots of pictures with my iPhone, lucky us!

We had the oportunity to visit Ferrari boxes, too. We couldn't see lots of things, since they are top secret now, but it was great too.

And I can't forget our hosts, Philip Morris. They were so kind to us and took care of every single detail. For example, this delicious cocktail staff from Martini Dry bar prepared for me.

It was an incredible experience we will remember for all our lives, so we are so grateful for it.