miércoles, 20 de marzo de 2013

Móntate tu propio spa en casa

Hoy, que la tarde es lluviosa y dan poquitas ganas de salir a la calle (aunque tengamos que hacerlo la mayoría) se me ha ocurrido la idea de montar un spa en casa. Un ratito para ti, para cuidarte y quedarte más agustico que un perro chico, que dicen en mi tierra. Es muy fácil y además no hay que gastarse mucho. ¿Queréis conocer mis ideas?

Today, with a rainy afternoon outside, I thought it would be a great idea preparing a home spa. A time for you, to take care of you and being so relaxed (I'm sorry, I can't find the way to translate the sentence I used at the Spanish version). It's easy and cheap. Do you want to know my ideas?


En primer lugar, desconecta. Silencia los whassapp, avisa en casa para que te olviden por un ratito, y dedícate sólo a ti. Es fundamental para relajarte de verdad. Después, haz de tu baño tu centro de operaciones.

Un baño de espuma con velas y espuma sería lo ideal, pero por poco ecológico lo sustituimos por una ducha. Pero, antes, exfoliación corporal al canto. Yo uso un cepillo de cerdas naturales que froto en seco desde la punta del pie hasta el cuello antes de ducharme (opción eco), pero puedes usar el truco casero de mezclar sal con gel de baño (opción natural) o usar un exfoliante corporal (opción de luxe).

Ahora sí, duchita. Recuerda no poner el agua demasiado caliente para no deshidratar la piel y además que ésta no pierda tonicidad. Es más, lo ideal es terminar con un buen chorro de agua fría. Usa un gel cuya textura y olor te gusten mucho. A mí me encantan las espumas de Rituals.


Aprovecha para exfliar tus pies con una lima especial o con piedra pómez, y para ponerte una mascarilla en el pelo muy nutritiva, pero no la aclares.

Al salir de la ducha, envuelve el pelo (sin aclarar, como decía) en una toalla. Hidrata muy bien tu piel del cuerpo (me encanta la crema de Argán de Mercadona) y ponte un albornoz.

Entonces, pasamos al rostro. Una buena limpieza, exfoliante y mascarilla al canto. Ponte la que mejor le vaya a tu piel: hidratante, nutritiva, purificante... También puedes hacerla casera con aguacate, yogur, limón, zanahoria... las posibilidades son infinitas. Mientras la dejas actuar, vete al sofá (que, por supuesto, te habrán dejado libre) y arréglate las manos y los pies (limado, cuidado y esmaltado). Incluso, yo creo que sería mejor ponerte una capa bien gruesa de crema en los pies y ponerte unos calcetines para que actúe mejor aún. Si, cero sexy, pero taaaan efectivo...

Una vez que tus uñas se hayan secado, enjuágate la mascarilla del pelo y del rostro. Ponte un tónico que calme tu piel (yo uso el agua de avena de Mercadona o agua de rosas de la farmacia y me gusta lo naturales -y lo baratas- que son). Entonces, un sérum, una crema y un contorno de ojos que te vayan bien.

El pelo, si puedes, déjalo secar al aire. Si no, al menos ponte un protector del calor -o, mejor, un aceite tipo Moroccanoil- para cuidarlo. Si antes de que se seque completamente te haces unos roetes y los dejas toda la noche o hasta que se seque el pelo completamente, te quedarán luego unas ondas naturales muy favorecedoras.

¡Y punto! Como veis, no se necesita ni mucho tiempo ni productos caros para montarnos nuestro propio spa en casa. ¿Cuándo os montáis el vuestro?