miércoles, 20 de febrero de 2013

Desfile Hannibal Laguna MBFWM

Estar en paro y no encontrar nada decente para trabajar es una faena, por no decir otra cosa más fuerte. Llevar un negocio que fundamentalmente vive de la noche y tener un jetlag permanente, otra faena. Pero, por suerte, la vida tiene cosas positivas siempre, y ayer pude vivir una de ellas.

La ginebra G'vine nos ofreció la posibilidad de asistir al desfile de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid que nosotros eligiésemos, así como al kissing room y al backstage del mismo, y no tardé ni un segundo en decir "Hannibal Laguna" (después de reprimir un gritito y un salto de alegría, porque una es muy digna cuando quiere).

Así que allí que nos fuimos. Había ido alguna otra vez al Cibelespacio y a algún desfile de moda, pero lo de ayer fue diferente. Primero, porque al llegar al recinto un señor extranjero con una cámara de fotos muy grande y acompañado por una señora mayor un poco estrambótica (como de directora de moda de una revista, la verdad) me pidieron que posara para unas fotos. Primera vez en mi vida que me pasa. Serían los pantalones con estampado de leopardo de Primark que estrenaba... 




Me dio fatiga preguntarles que de dónde eran, así que si veis las fotos en algún sitio, avisadme. A lo mejor en la sección "cámara oculta para que alguna se crea que va mona" de una revista o algo así...

Lo primero que vimos fue el kissing room, donde G'vine tenía un stand espectacular y nos invitaron a un cóctel especialmente creado para la ocasión (y yo sin desayunar...).


Después, un paseo por el backstage. Genial poder ver a peluqueros y maquilladores en acción.


Y, finalmente, el desfile. De Hannibal Laguna siempre me ha gustado la elegancia de las prendas que crea que lo ponibles que son. Nada de volúmenes estrambóticos, transparencias imposibles ni cortes irreales. Y aluciné con lo trabajado de las telas. Maravilloso.





 




 Me gustó mucho también el maquillaje y la peluquería elegidos. Sobrios y con fuerza.



Tuvimos la suerte de estar en un sitio donde justo las modelos paraban a posar, lo que me permitió hacer unas fotos presentables...

En fin, que me lo pasé como una enana y espero poder repetir pronto.

Being unemployed and having a business which makes you feel a constant jetlag are two pranks but, in compensation, there are some positive things in life to take advantage of. And I could live one of them yesterday.

G'vine gin invited us to a fashion show of our election, and I didn't hesitate for a second to say "Hannibal Laguna" after containing an emotion yell and a jump.

I'd been in a fashion show before, but no one like yesterday. Mainly because, when we arrived, a foreigner man and a outlandish old lady ask me to pose for a photo. First time in my life. Maybe my new Primark leopard pants had something to do... I felt a bit embarrased to ask them where the photos were going to appear, so in case you see them, let me know (maybe at a hidden camera section in a magazine, lol).

At the kissing room, where G'vine had an amazing stand, we were invited to a cocktail (and I hadn't had breakfast...).

After that, a backstage visit. Seeing make up and hair artists at work was marvellous.

And, last, the fashion show. I've always loved Hannibal Laguna's elegance and how wearable his creations are. No eccentric volumes, impossible tranparencies or surreal cuts. And I loved the fabrics. Magic.

I liked make up and hair very much, too. Sober but spowerful.